Creemos en la participación ciudadana y no nos lo perdonan

Creemos en la participación ciudadana y no nos lo perdonan
Creemos en la participación ciudadana y no nos lo perdonan

Creemos en la participación ciudadana y no nos lo perdonan

 

Desde 1979 el Ayuntamiento de Badajoz solo había conocido mayorías absolutas y en 2015 todo cambió. Se abría una puerta para que el diálogo entre todas las fuerzas políticas permitiera sumar fuerzas e ideas para mejorar las vidas de la ciudadanía. La formación de las comisiones al inicio de la legislatura permitió que el grupo Podemos Recuperar Badajoz asumiera la presidencia de la Comisión de Participación Ciudadana en la persona de Amparo Hernández.

Es este, sin duda, el ámbito municipal al que Amparo le ha dedicado más esfuerzo y dedicación. Presidir la Comisión de Participación Ciudadana es un reto no exento de dificultades porque, desgraciadamente, hay quienes no creen en la participación ciudadana (incluso algunos lo han verbalizado en el propio Salón de Plenos del Ayuntamiento).

Nuestro grupo político sí cree en la participación ciudadana porque cuatro años son demasiado tiempo para vivir de espaldas a las personas que votan a sus representantes. La democracia no es un cheque en blanco por cuatro años y la participación no es una merma de la representatividad que se consigue en las elecciones. Todo lo contrario: una Corporación que escucha a su gente estará más cerca de ella y se equivocará menos, porque tendrá delante los rostros de los vecinos y vecinas a la hora de tomar decisiones que afecten a las vidas de esas personas.

El pasado viernes la Concejal de C’s en el Ayuntamiento de Badajoz propuso en pleno la reprobación de Amparo Hernández como Presidenta de la Comisión de Participación Ciudadana y hay que preguntarse cuáles son las razones objetivas para que la actuación de Amparo como presidenta merezca esta censura. Antes de nada queremos dejar claro que no estamos de acuerdo con ningún tipo de insultos ni de ataques personales, ni en los Plenos, ni en las Comisiones, ni en las sesiones del Ayuntamiento Abierto, ni en la calle, ni en las redes sociales. Se puede discrepar, y mucho, de cualquier cosa, pero siempre hay que hacerlo con educación y con respeto. Y además de creer en el respeto, creemos también en la libertad de expresión y de opinión, aquí y en cualquier lugar del mundo, sin excepciones. Y por eso nos rebelamos por la existencia de leyes, denunciadas por todos los organismos de Derechos Humanos del mundo, que coartan la libertad, multan, amordazan, impiden la libre manifestación y han convertido en un laberinto burocrático algo tan sano como juntarse en la calle y decir lo que se piensa.

Nos preocupa también que alguien pueda ser llevado a comisaría dos veces, con llamada previa a la prensa, por expresar su opinión (aunque estemos en contra de dicha opinión). Entendemos que si alguien se ha sentido difamado y calumniado por sus palabras tiene los tribunales para reclamar justicia, en lugar de recurrir a un uso partidista de la policía y de la prensa. En cualquier caso, mostrar interés por una persona detenida por sus opiniones no descalifica a Amparo ni como concejal, ni como presidenta de la Comisión.

Amparo, junto a muchas otras personas, lleva casi dos años empapándose de las experiencias de participación ciudadana por todo el mundo, algo que deberían pensar que no es ni de derechas ni de izquierdas sino de demócratas. Es más: entre las actividades propuestas para formar y articular en Badajoz mecanismos de presupuestos participativos estaba precisamente la de conocer en profundidad la experiencia que el partido homólogo al de la señora Timón en Portugal ha puesto en marcha en una importante ciudad del país vecino y que es ejemplo en toda Europa. Pero imaginamos que no sabe ni de qué ciudad se trata. En nuestra formación, en cambio, a la hora de fijarse en las cosas que se hacen bien, no nos importan los colores. Al PP y C’s no les interesa la participación ciudadana y no saben que hay otros lugares en el mundo en los que partidos de su misma línea ideológica sí que llevan años trabajando en esto.

No había ni un solo motivo para reprobar la labor de Amparo Hernández al frente de la Comisión de Participación Ciudadana. Pero como la argumentación desgranada por Timón hacía referencia a una sesión del Ayuntamiento Abierto en la que no estaba Amparo Hernández, fue el portavoz Remigio Cordero (que sí estuvo en dicha sesión) quien intervino en ese punto del orden del día para aclarar lo ocurrido. Tras el primer turno de intervenciones, y a pesar de que Julia Timón había usado quince adjetivos “descalificativos” dirigidos personalmente contra Amparo Hernández, el alcalde Fragoso no permitió a nuestra concejal defenderse ni hacer uso de la palabra. Es la primera vez que se recuerda que en un organismo que debate la reprobación de uno de sus integrantes, a la persona en cuestión se le impide defenderse. Solo en las peores dictaduras se impide la legítima alocución de defensa a la persona que es acusada.

Fue en ese momento, en esas circunstancias, tras siete horas de debate ininterrumpido y un calor insoportable, después de escuchar impresentables comentarios machistas por parte de Fragoso, cuando Amparo Hernández sacó a la luz unas palabras que el alcalde dijo hace unos meses, delante de varios testigos, durante la inauguración de la Feria de Mayores, para desvelar de una vez por todas la ruindad con que se maneja el señor Fragoso pero que ya intuíamos: Badajoz le importa muy poco (aunque no fueron esas sus palabras literales).

Nuestro concejal Fernando de las Heras también fue expulsado en ese momento, en lo que se muestra como una auténtica persecución contra nuestro grupo y que sabemos muy bien a qué se debe: a que hemos descubierto graves maquinaciones en la gestión de compra de las luces led y que podrían acabar en los tribunales por corrupción.

No les tenemos miedo y seguiremos luchando y trabajando: porque creemos que la gente puede y debe seguir participando día a día, sin insultos, sin descalificaciones, con propuestas, con transparencia.

En el pleno del pasado viernes en Badajoz vimos en el PP y en la concejal de Ciudadanos una actitud de persecución hacia la oposición que jamás se había visto, con alusiones machistas que provocaban sonrojo y, desgraciadamente, mucha rabia. Es una pena que a Badajoz haya llegado el espíritu de Rafael Hernando impregnado en el argumentario de quienes nos gobiernan en esta ciudad. Venceréis, pero no convenceréis.

 

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